¿Cómo te llamas?
Isaac
Aranguré Valdés.
¿Qué edad tienes?
28
años.
¿Qué estudiaste?
Soy
Licenciado en Administración de Empresas, Maestro de Negocios con especialidad
en Mercadotecnia.
¿Cuántos trabajos has tenido y en dónde?
Híjole
pues han sido un montón. Pero voy a dejar los últimos. Fui Director de
Mercadotecnia para la Universidad TecMilenio Campus Mazatlán. De ahí estuve en
la gerencia de tienda de CIMACO en Mazatlán que es una cadena de tiendas
departamentales. Luego salí para participar en la política y estuve en la
campaña como Candidato Independiente a Diputado Local para el Congreso del
Estado de Sinaloa y actualmente me dedico a darle forma a dos proyectos
empresariales que ya tenía inquietud de lanzar y también colectivos de los que
formo parte y la Asociación Civil que formo parte. En ese periodo tengo más o
menos como desde 2010 dando clases para Universidad, Maestría; además de
capacitaciones a empresas o como Conferencista para diferentes grupos de la
Sociedad Civil, Cámaras Empresariales, Universidades donde me convoquen ahí
estoy. También escribo en una Columna de Negocios para Reacción Informativa y
una Columna de Opinión Publica para Paralelo 23; ambos medios digitales
sinaloenses.
¿Cómo conseguiste la Gerencia de una
empresa como CIMACO?
Yo
creo que fue con base en mucho trabajo
previo. Cuando estuve trabajando de lleno en la Iniciativa Privada siempre era
el primero que llegaba, el último que me iba. Lo que hacía era con mucha
pasión, con muchas ganas siempre bien comprometido bien involucrado. Veía el
dinero como un resultado pero no como un motivo; mi motivación era realmente
que quería destacar en el mercado laboral, que me quería empapar de cuanta
experiencia se pudiera lo más rápido que se pudiera porque tenía muchas ganas
de hacer lo que hago hoy, que es emprender mis propios proyectos, negocios,
empresas y asociaciones. Para eso le dediqué mucho tiempo a la escuela, mucho
tiempo a estar adentro de las empresas, mucho tiempo al trabajo desde que
amanecía hasta que anochecía y siempre con muchas ganas, con buena actitud. Y
al final se abre la oportunidad, viene una empresa como CIMACO a Mazatlán con
una inversión de más o menos 300 millones de pesos y 250 personas con empleos
directos, entre ellos el mío. Y bueno, tuve la fortuna de que me pone en la
terna para ser Gerente de la tienda el Director de la Unidad Mazatlán, quien en
su momento fue mi jefe, el Director General de TecMilenio Campus Mazatlán. Él
me dice “pues Isaac, yo no estoy participando en esta contratación pero si tú
quieres les hablo de ti, pero a ti te tocará pues pasar los exámenes (que por
cierto fueron nueve exámenes sumamente complicados y más o menos cuatro
entrevistas, la última con el Presidente del Consejo). Y pues a ti te tocará ganártelo,
competir con las otras dos personas que estaban en ese momento en la terna. Y
entre los tres pues yo tenía la ventaja y la desventaja de la edad (en aquél
entonces tenía 24 años cuando estaba en las entrevistas, cuando entré ya como
Gerente que me dan la oportunidad de aceptar el reto en una apuesta por el
talento local de la que siempre voy a estar agradecido, tenía 25 años). Así que
de 25 años tomé el compromiso de 150 empleados y 300 millones de pesos en
inversión para una tienda departamental en Mazatlán.
¿Cuál fue tu crecimiento profesional con
este empleo?
Híjole
pues, fue muchísimo. El hecho de tener un equipo tan nutrido, tan diverso, de
tantas personas pues te regala todos los días un montón de experiencia. Lidiar
con 150 personalidades distintas en el mismo lugar durante 12 horas diarias,
pues, imagínate cuántas cosas pasan. No obstante, una tienda departamental como
esas tiene alrededor de 72 departamentos. Cada departamento es una unidad de
negocio completamente distinto al otro, con tendencias, con un mercado, con un
tipo de cliente, con un tipo de mercadeo, totalmente distinto al otro que está
a centímetros de distancia. Para darte un ejemplo, no tiene nada que ver las
botas vaqueras en el departamento de caballeros con las bolsas de diseñador en
el departamento de accesorios damas. Y no obstante, arriba de esas bolsas están
pantallas planas y enseguida de las pantallas planas están aparatos de
ejercicio. Entonces hay 75 Unidades diferentes de negocios más 150 personas
involucradas al mismo tiempo, sin contar que teníamos un restaurante, una
dulcería, una librería, además de la operación de entrega y recepción de
mercancía, inventarios, personal, etc. Fue una excelente experiencia y además,
tratas con el tema de inversión, finanzas, Secretaría del Trabajo, PROFECO,
proveedores, lo que te puedas imaginar.
¿Por qué decides abandonar la gerencia
para lanzarte como Candidato Independiente?
Fue
una decisión muy complicada, en papel. Pero en mi cabeza y en mi convicción y
en el sentido de lo que yo quería hacer lo tenía bien claro. Es evidente que
estamos viviendo tiempos bien difíciles a nivel social y la mayoría de nosotros
no quedamos en la queja de la mesa, en las redes sociales, en las reuniones de
café, y decidí que quería hacer más que eso. Vi las candidaturas independientes
como una buena oportunidad. Me reuní con unos amigos, platicamos y
desafortunadamente yo fui el que quedó allí como única opción entre nosotros
para salir como candidato. Yo sabía que la apuesta de salir como candidato era
renunciar a la Gerencia y a la seguridad que me daba, seguridad social,
económica, profesional, pero estaba seguro y convencido de que ya quería hacer
más con lo que sabía, con lo que tenía a la mano, con lo que creía que podía
hacer. Uno siempre cree que (por lo menos yo) se puedes hacer grandes cosas y
pues era mi oportunidad de demostrarlo. Así que salí y decidí luchar por lo que
creía y al final de la campaña pues fue muy satisfactorio perdí la elección.
Pero la perdí jugando justo como la quería jugar, siempre fiel a nuestros
ideales, a los principios que nos planteamos y al final la gente alcanzó a
notar que fue un ejercicio honesto y congruente y eso nos dejó bien
satisfechos.
Después de perder las elecciones, ¿cuál
era el siguiente paso para Isaac Aranguré?
Como yo sabía que durante la campaña iba
a decir muchas cosas, el siguiente paso estaba seguro que era demostrar todas
las cosas que dije. Y dentro de las cosas que dije “cuando termine esta campaña
si yo no gano yo me voy a poner a trabajar por Mazatlán y me voy a poner a
trabajar por mí, por mi familia porque de algo tengo que vivir, porque yo no ni
soy jr., ni tengo mi negocio, ni tengo un puesto asegurado en el
Gobierno”. Y así fue, hoy por hoy estoy
trabajando en un colectivo ambiental, en una asociación civil en la que estamos
tratando de armar un albergue; un comedor para inmigrantes con un proyecto
social bien importante. Estoy tratando de armar otro colectivo de participación
pública, estoy apoyando diferentes causas en las que sirva mi voz, mi cara, mis
manos o mis letras. Y además, ya estamos desarrollando la segunda unidad de
negocio en un proyecto bien ambicioso profesionalmente hablando, con puro
talento mazatleco. La verdad yo estaba seguro que ese era el siguiente paso y así
lo estamos haciendo y me siento bien orgulloso de que estemos siendo
congruentes con todo lo que hablamos.
¿Cómo te ves en un futuro?
Me
veo justo como lo estoy construyendo. Independiente, fiel a lo que creo, leal a
la gente que me ha apoyado, a los que creyeron en mí, a mí, a mi familia.
Siempre volteo a verme feliz, no me veo de otro modo en el futuro.


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