Entrevista a la maestra Sandra
Jaime.
Por
Estanislao Lizárraga
Sandra
Jaime maestra y directora del grupo teatral CTJ (compañía de teatro joven) de
la Universidad Autónoma de Sinaloa quien lleva más de 45 años dedicados al arte
teatral, profesión que realiza con amor y dedicación en la actualidad y
posiblemente durante muchos años más. Ella se encuentra conmigo para ofrecernos
una mirada a su vida artística y personal.
¿Qué fue lo que la motivo a
dedicarse al arte escénico? ¿Quería ser eso desde niña o fue algo que le
estuvieron inculcando sus padres?
Yo
tendría unos 6 años, cuando mi familia empezó a proponerme participar dentro de
las actividades extracurriculares de la escuela, me gustaba cantar, bailar, me encantaba la declamación. En las
escuelas siempre fui del contingente de danza y cuando había un concurso de
declamación siempre me ponían como primera voz, desde entonces me di cuenta que
había nacido con ciertos dones artísticos. Mis padres –específicamente mi papá-
me acercó a capacitaciones; estudié danza folclórica, me llevaron a estudiar
opera, mi padre con sacrificios y todo me compró un acordeón profesional. En
las academias notaron que tenía habilidades ya que veían que yo me encargaba de
la declamación, la oratoria y demás actividades artísticas.
Mi
enamoramiento por el teatro empezó como tal en el periodo de mi adolescencia
buscaba una profesión más libre y para mí fue el arte, la declamación, el
escribir y poco a poco me fui acercando hacia el arte teatral, aparte de que
viví una generación maravillosa porque era una época que te concentraba toda tu
atención en los libros, estábamos en la idea de que el mundo iba a ser mas de
hermandad, habría justicia y que la impunidad nunca reinaría en el mundo y en
mi país menos cosas que con los tiempos te has dado cuenta de que es todo lo
contrario (risas).
¿Cómo ha sido su vida en cuanto al
teatro?
Pues
yo fui, me acerque a él y con mis aptitudes y maravillas que me ha dado aquí
estoy andando todavía. Cada día me doy cuenta de que necesito redescubrir
obras, que disfruto más los montajes y que me hace falta mucho por ver todavía
ya sea ir a la ciudad de México o fuera del país. Me enamoré del teatro, ha
sido mi amor más fiel, mi oficio. En mi universidad hubo un periodo en el que
se veía más teatro porque la ideología
política tenía mucho que ver con las obras clásicas. Hoy en día parece
que se nos están abriendo más las puertas, mas oportunidades pero nos hace
falta mucho trabajo, hay pocos fondos y se les da más prioridades a otras
disciplinas que no son de pensamiento sin contenido filosófico ni de crítica
social, nuestro espacio cada vez es más chico porque no queremos desperdiciar
nuestras cosas (escenografía, utilería, vestuario entre otras cosas). A pesar
de los desprecios que muchos funcionarios tienen con los trabajadores, yo me
siento honrada porque sé que a los más grandes teóricos se les ha despreciado y
vemos que ellos pasan a ser cosas voluminosas, a lo mejor cuando me muera va a
aparecer mi nombre en los libros (reímos ambos ante tal ocurrencia)
¿Cuándo es que usted llega a
trabajar aquí en la universidad?
Mi
grupo teatral CTJ viene de colectivo llamado “vocecitas” era un agrupación de
pantomima infantil, por lo general un grupo de niños que aprendían la técnica
teatral y que nos lo pedían para adornar los teatros de personas, todos ellos
actualmente son grandes personas. En el año 76 me invitaron ir a la
preparatoria Mazatlán para formar el primer grupo de teatro con el maestro
Roberto… (Hace un esfuerzo por recordar su apellido) Morales, Roberto Morales.
No había muchas posibilidades económicas, era unos tiempo en los no había una
buena estructuración de las cosas pero de mucho humanismo. Entonces me dijeron:
“Bueno si das clases y aceptas, nosotros te ayudaremos un poco y para que los
muchachos te ofrezcan unos diez pesos…. Bueno diez pesos hoy porque antes era
mucho menos (risas). Yo lo acepte por más de 4 años mientras tanto mi
curriculum me ayudo para ser la maestra de teatro de la normal del sur
trabajando con ideas más dictatoriales pero me dejaban trabajar con clásicos
como Miguel Hernández, Pablo Neruda y con García Lorca pudimos montar con
nuevas ideas y me lo permitió el maestro Ataide (director de la normal) cosa contraria
a lo que me decían de que era muy difícil y al final le gustaron mis trabajos.
Pudimos montar la danza de “los concheros” en
una de las plazuelas más importantes de la localidad. Se me permitieron muchas
cosas y yo ya ganaba mi dinerito. Fue en los 80`s cuando yo entre a la
universidad como intendencia, en 6 meses conseguí mi base y en medio año
presente mi proyecto al rector en turno (en ese entonces eran mucho más
accesibles) y me dijo: “bueno yo te acepto pero no te puedo ofrecer un mejor
salario, estarás comisionada” y así estuve comisionada 8 años. Me costó mucho
trabajo porque quieras o no, uno va agarrando cierto prestigio. Trabajaba como
maestra pero aparte tenía que trabajar el teatro. En un lapso de 2 años hubo un
cambio de rector le hable de mi experiencia, platicamos y pude lograr que me
cambiaran a técnico académico y formar el grupo como hoy se conoce.
¿Qué siente por la universidad y el
teatro?
Bueno
yo creo que ha sido mi más grande amor, también mi compañero (esposo) y mi
familia pero creo que le he dedicado más tiempo a esto. Mi casa es un estilo
teatral, todos estamos buscando conocimientos teatrales, estar al día con la
cinematografía, estar en relación con la literatura y los montajes, con las
adaptaciones. Siento que nos hace falta mucho pero también hemos hecho muchas
cosas. Siempre llega gente muy comprometida, no llegan grandes actrices, ni
actores pero aquí se la llevan aprendiendo y son comprometidos, estoy segura
que esos muchachos van a presentar sus exámenes para graduarse de las carreras
y los van a aprobar con honores. Cuando me hablas para hacerme una entrevista
de semblanza… ¿Qué es una semblanza? Una pincelada, eso es, una pincelada puedo
estar verde chiquito pero mañana puedo estar lila (risas). Soy una persona común
y corriente que tuve la suerte de que me paguen por lo me gusta hacer.
¿Hay alguien al quien usted admire?
Escritor, Músico, Actor que haya admirado o aun siga admirando.
Oh
si como no, el año pasado tú fuiste objeto (me señala a mí) de un autor y les hable
¿De qué obra?
Fin de partida.
Con
este hombre no puedes creer que haya sido tan adelantado a su tiempo (es de los
años 1920 más o menos) estamos hablando ¿de quién?
Samuel Becket
Samuel
Becket que es un excelente autor. Ahorita estoy fascinada con algunas obras de
William Shakespeare. Helena Poniatovksa (suspira de emoción) cuando mencionan
aquella mujer mi corazón salta, la he conocido en persona y he montado obras de
sus libros Jesusa y su lunas por ejemplo. He estado haciendo muchas cosas de
Helena, la tenemos presente. Admiro también los trabajos de Juan Rulfo pero no
me gustó lo machista que fue. Me gusta todavía Silvio Rodríguez y mañana me voy
a ir a reír con Virulo. Admiro a las guerreras Antígonas que buscan a sus hijos
desaparecidos, meten sus manos a las tierras para mostrar su inteligencia.
Admiro a la mujer brava, no a las cabronas, a las bravas que saben defenderse,
no con golpes sino con inteligencia. Admiro a los hombres que a pesar de que lo
forman como un bárbaro tiene una dulzura y nos ofrecen sus brazos para
consolarnos.
¿Cuáles son los hobbies de Sandra
Jaime? ¿Qué le gusta hacer?
Me
gusta hacer un montón de cosas como hacer patchwork que son como una especie de
pequeños pedazos de tela tipo rompecabezas que forman imágenes. Me gusta tejer,
bordar, cantar, escuchar música, leer mucho pero descubro que me gusta más ir a
escuchar las voces comunes y corrientes y disfrutarlas, encontrarle un sentido.
Estoy tratando de encontrarle un sentido a lo que salga de los lugares cerrados
y generalmente me gusta estar en este espacio cerrado más que los abiertos,
aunque también quiero buscar más espacios abiertos y ser más abierta también
yo.
Para terminar. ¿Está usted pensando
en el retiro?
Yo
pienso como así la vida me ofreció que desde chiquita que estuve en actividades
artísticas como el baile, canto y declamación también pienso retirarme, pero no
del arte sino de la institución. Pienso continuar en un grupo de teatro en
donde podamos estar presentándonos en las escuelas u otros lugares pero con más
libertad, con más compromiso, con dos o tres actores no más, pensar, realizar
proyectos, sobrevivir de eso y salir de estas paredes universitarias. El ciclo
no se me ha acabado pero mi edad debo de aprovecharla al máximo haciendo tareas
y aventuras más fuertes.
A seguir luchando.
A
seguir luchando.


