viernes, 7 de abril de 2017

Entrevista de semblanza

Entrevista de semblanza a Martín Carvalho Blanco
Por Eduardo Sainz


ES: Bueno, estamos con…

MC: Martín Carvalho Blanco.

ES: ¿De dónde vienes, Martín?

MC: Soy de Buenos Aires, Argentina, de una ciudad que queda al sur de la capital federal que sería la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, una ciudad que queda 20 kilómetros al sur, que se llama Quilmes, que es una ciudad perteneciente al gran Buenos Aires. Una ciudad grande, grande para las ciudades que son de 600 mil, 700 mil habitantes, que es conocida por la cerveza en Argentina, más que nada. Ahí está la fábrica de cerveza más grande de Argentina en la cual yo trabajaba.

ES: ¿Cuánto tiempo laboraste ahí?

MC: Ahí empecé a trabajar a los 20 hasta una semana antes de venir acá. Así que trabajé casi cinco años ahí. Hice un arreglo por el cual no renunciaba, porque la ley laboral allá contempla la indemnización. Entonces yo para no renunciar, y terminar con poca plata, lo que hice fue llegar a un arreglo… al principio me iban a dar una licencia sin goce de sueldo; después eso se trabó y terminamos haciendo un arreglo en el cual me dieron X cantidad de plata y quedamos con la puerta abierta de que yo de acá a un año, existe la oportunidad de volver a trabajar ahí en cervecería Quilmes.

ES: ¿Entonces vas a estar todo un semestre en Mazatlán?

MC: En principio sí. Es un semestre, la beca es por un semestre, por un programa que se llama Jóvenes de intercambio México-Argentina, en el cual participan de acá de México la UAS y la UAM, nada más. Participan dos Universidades por cada país de Latinoamérica, más o menos, éstas son las dos que participan de México, de Argentina las dos que participan son la Universidad Nacional de Quilmes, en la que yo estudio, y la Universidad de Buenos Aires. Entonces, yo concursé para la beca esta y en el orden de méritos salí segundo. Entonces, por orden de méritos el primero era quien elegía a dónde ir y por suerte el chico eligió la UAM, porque yo quería venir a un destino con playa, un destino más costeño.

ES: ¿Conocías ya algo sobre Mazatlán?

MC: La verdad que nada… cuando concursé empecé a investigar primero Sinaloa, con todos los prejuicios mediáticos que lo rondan de violencia… que por lo menos lo que conozco acá en Mazatlán es más que nada prejuicio que otra cosa.

ES: ¿Sientes que no es tan duro como en los medios se dice?

MC: Me parece que está demasiado estigmatizado, demasiado demonizado el Estado. Es una problemática que ocurre en Sinaloa, como ocurre en todo el mundo. El narcotráfico no es algo que es ajeno a ninguna parte del mundo, es algo mundial, más en Latinoamérica, donde somos una región que somos los principales productores de la droga que se consume en el principal consumidor del mundo, que es Estados Unidos. Entiéndase marihuana y cocaína, que son las principales drogas que se consumen en el mundo. Entonces es una problemática que no es ajena a la realidad regional; acá capaz está más potenciado por el conocimiento que tiene hoy en día el Cártel de Sinaloa, que es el cártel más grande del mundo, pero que es una cuestión coyuntural. Como hoy es México, ayer fue Colombia, mañana puede ser Argentina, pasado puede ser Burkina Faso, dependiendo de las condiciones que les convenga. Pero creo que está demasiado demonizado el Estado, que no es tan así… así que empecé a investigar sobre Mazatlán, vi que tenía playa, me motivó…

ES: ¿Nunca habías venido a México?

MC: Había estado en el DF pero de paso, un par de días, y hace muchos años, cuando era más chico.

ES: ¿Tienes aquí un mes?

MC: Sí, llevo aquí un mes. Llegué acá el 18/19 de enero, así que cumplí un mes hace poquito. Muy a gusto, la gente es muy hospitalaria, muy amena, muy cálida, con muchas ganas de intercambiar experiencias… me da la sensación que compartimos mucho eso de la sangre latina, de querer dialogar, de querer conocer, de querer intercambiar experiencias, que sea todo un ida y vuelta. Hasta ahora muy a gusto, la ciudad es muy linda, me gusta mucho. Es una ciudad que me da la sensación el viejo Mazatlán, tiene una estética muy colonial o post-colonial en sí las construcciones, muy colorinche… el malecón que es interminable.

ES: ¿Ya lo recorriste?

MC: Sí. Soy una persona que me encanta caminar, así que el primer día que llegué salí a caminar para todos lados.

ES: A perderte, ¿no?

MC: A perderme. Me encanta caminar por todos lados para conocer. Aparte soy muy conversador así que me puedo poner a conversar con cualquiera que me cruce. Hasta ahora por suerte la experiencia viene siendo muy amena…

ES: Qué bueno. Eso es el lado de la gente, ¿no? De la ciudad… ¿y aquí en la UAS cómo has sentido el nivel académico, las instalaciones…?

MC: La verdad que estoy muy a gusto con la Universidad, tiene una disposición muy amplia. Es un campus bastante grande. Allá en Argentina las Universidades están concentradas de manera más vertical, no tan horizontal como acá, y en diferentes edificios. No tanto en un mismo lugar, entonces los espacios están más repartidos en diferentes lugares pero son más pequeños. Entonces esto está bueno porque es una experiencia distinta donde te cruzás gente de diferentes facultades, tenés la oportunidad de hablar de diferentes temáticas con alguien de derecho, de turismo, eso te permite incursionar en la diversidad de áreas, que está bueno. Y en nivel académico la verdad es muy bueno, muy similar a Argentina.

ES: ¿Sí?

MC: Sí… creo que están encarados de diferentes lados los planes. Acá la licenciatura es en Ciencias de la Comunicación y allá es en Comunicación Social, que creo eso le da ya una perspectiva diferente en cómo se encara la carrera. Acá me da la sensación que tiene una lógica más aplicada a lo organizacional, a los medios en sí en general, al trabajo de campo, al práctico. Y allá capaz, la orientación, más allá que está la orientación de periodismo, está más abogado a lo que es investigación y a lo que es comunicación y cultura, en términos generales. Entonces, capaz se encara más desde un perfil académico y no tanto práctico de los medios, pero está bueno porque te permite generar diferentes miradas y también ampliar el campo de conocimiento, porque si no, uno se queda siempre con lo que ve todos los días, se torna muy monotemático y no terminas expandiendo las herramientas con las que podés trabajar. Que eso en cierto punto me ha servido mucho, la verdad. Justo las materias que estoy cursando acá… yo venía de realizar algunas experiencias; ya venía de tener un programa de radio en Argentina, justo estoy cursando la producción acá en el taller de producción de radio, así que me sirve también como para ver cómo lo encaran acá. Por ejemplo en particular con lo que tiene que ver en radio, me da la sensación y que la misma radiofonía acá en Mazatlán se trata de una lógica demasiado atada a la disposición del mercado. Creo que allá en Argentina, también por políticas públicas que se llevaron a cabo y por algunas cosas que fueron en cierto punto beneficiosas para los medios de comunicación, se consiguió poner en discusión un paradigma de un espectro de radio que no sea atado a la disposición del mercado o a lo que los beneficios comerciales requieren. Por ejemplo que Universidades tengan espacios de radio, que sindicatos tengan espacios de radio, que organizaciones sociales tengan espacios de radio, que son sin fines de lucro, que eso en Argentina antes era impensado, que tuvo que empezar a partir de una política pública por parte del poder ejecutivo, legislativo, y más allá de sus errores, sus límites… había una ley de medios que beneficiaba más espacios de más apertura no sólo en la radio, en la tele también. Eso en la práctica se llevó a poner muy poco tiempo porque de hecho ahora con el cambio de gobierno se derogó, se dio marcha atrás, entonces tiene que ver mucho a veces con la coyuntura de los momentos también. Pero también tenía muchas limitaciones, por ejemplo, la ley de medios que se aprobó en Argentina no regulaba internet, no regulaba cosas que son ahora propias del siglo XXI. Pero creo que eso me enriquece bastante, ver diferentes lógicas y ver cómo se manejan los medios en sí, cómo se encaran los planes académicos de diferentes maneras. Eso está bueno.

ES: Bueno, eso es un poco sobre la academia, sobre la UAS, sobre ti, por ejemplo, ¿qué te gusta hacer, cuáles son tus hobbies?

MC: Bueno, particularmente, a mí me gusta mucho escribir, yo escribo cuentos cortos, me gusta mucho escribir crónicas. Ahora estoy incursionando mucho en la crónica no ficción, le llamamos nosotros,  que es a partir de hechos reales o históricos – reales, dramatizar o generar una ficción sobre eso. En Argentina hubo un escritor muy conocido, muy popular, que fue de los primeros que encarnó ese género, que se llamó Rodolfo Walsh, que tomó de Capote, todo lo del género de no ficción. Estoy encarando por ahí. Estoy empezando a hacer un blog, a mí me gusta mucho la geopolítica, estoy empezando a hacer un blog donde escribo sobre cosas…

ES: Pásanos el dominio.

MC: Sí, de una. Justo el otro día escribí el primer artículo. Se llama “puedesfusilartehastalacruzroja.wordpress”… juega con esa contradicción. En realidad es un tema de una banda icónica de Argentina, creo que la más representativa y masiva de Argentina, que se llama Patricio Rey y sus redonditos de Ricota, que es una banda muy masiva. Hoy en día están separados pero el cantante sigue haciendo conciertos y es muy masiva. Lleva 200, 250 mil personas cada concierto, tocan una vez por año… de hecho no puede tocar en la capital federal porque en los conciertos se arma mucho desmadre… va mucha gente.

ES: ¿Has escuchado la música de banda?

MC: Escuché un poco, estuve escuchando un poco de música de banda, de rancheras…

ES: ¿Qué te pareció?

MC: Muy divertida… los corridos, los viejos corridos que escuché la verdad que muy buenos, contando la historia de México, sobre las cruzadas de Pancho Villa, de Zapata… la verdad que muy bueno. Me parece que es una idea de representar la historia y es una manera de cómo representa a los pueblos, ¿no? En esta región la música. Me pareció muy atractiva, muy divertida, y también me parece que es interesante más allá de cómo se pueda acercar o no, lo que se pueda denominar hoy en día como narco corridos, porque también es propio de la cultura. Acá en Mazatlán veo todo tranquilo… me imagino que en lugares de la sierra o en colonias más alejadas debe de ser un poco más peligroso pero, depende.
Comúnmente suelo viajar e ir a lugares donde hay ciertas estigmatizaciones. Siempre fui de meterme a lugares raros en Argentina. Me metí a favelas en Brasil, a invasiones en Venezuela, a comunas en Colombia… como me gusta escribir crónicas, me gusta conocer en primera persona realmente qué es lo que acontece. Uno muchas veces capaz se está exponiendo ante riesgos, pero también queda en uno construir esos lazos, esos vínculos o tener esas herramientas que puedan crear una contingencia para ir a esos lugares, capaz con tranquilidad, y realmente conocer en primera persona qué es lo que pasa, qué es lo que está pasando y por qué pasa esto. Yo creo que Sinaloa en sí, el estado en general, conociendo sólo Mazatlán, digo con el límite que eso tiene, creo que está más demonizado por los medios de televisión que otra cosa… problemas hay en todos lados y no hay ninguna parte donde la violencia esté exenta cuando se habla de inseguridad… ¿con qué se combate la inseguridad? Con mayor educación, creo yo… no creo que la militarización de las ciudades o más policías o más mano dura o más violencia… de hecho lo único que hace es generar mayor violencia, mayor miedo y mayor desesperación. Con mayor educación y prevención se combate el problema de raíz, que no se cambia de un año para otro, ni de cinco años para otros cinco años, pues son problemas a mediano y largo plazo, y que son temas que también se combaten con políticas públicas. Yo creo que la legalización, por ejemplo, es una forma de atacar el problema del narcotráfico. Teniendo prohibida una actividad, lo primero que estás generando es que se cree un mercado negro, que se genera una asociación ilícita, estás despertando, porque obvio lo prohibido es más tentador… yo no  soy cristiano católico pero viene desde el viejo testamento… Adán y Eva, ¿qué querían? La manzana, porque estaba prohibida. Lo que importaba no era la manzana, era la prohibición en sí… entonces, vos legalizando probablemente desbarates las asociaciones ilícitas que existen…

ES: O por lo menos les quitas fuerza…

MC: Claro, porque por lo menos que se escucha de afuera muchas veces, lo que ocurre acá en México, es que el narcotráfico funciona como estado paralelo al Estado real, al que uno le cede sus libertades individuales. Que el Estado Mexicano, en vez de darle su primer empleo, su primer oportunidad, incentivarlo a la Universidad, a la prepa, al secundario, eso se lo está dando el narco, le está dando el primer empleo, le está diciendo “tenés que hacer esto, tenés que hacer lo otro…. Te doy tu casita, te doy tu tele”… entonces está ocupando espacios que el Estado tendría que ocupar.
Es algo cultural… por eso creo que legalizar, que el Estado juega un papel principal, un rol central, en el tema de la producción y la comercialización, por lo menos de marihuana, que es lo que más aceptación social tiene hoy en día, y menos dañino para la salud, es natural… después hay otras drogas, llevan discusiones más de fondo, más profundas, pero por lo menos, la marihuana, que es el principal variable del narcotráfico… que lo puedes atacar desde el Estado, jugando un papel principal ahí, desde los consumidores…

ES: ¿A dónde has viajado?
En Sudamérica… tuve la suerte de recorrerlo todo, excepto las dos guyanas, Surinám y Trinidad y Tobago, en diferentes viajes tuve la oportunidad de estar en Uruguay muchas veces, en Brasil también, cinco veces, en Paraguay estuve dos veces, en Bolivia estuve dos veces, en Ecuador estuve tres, en Perú estuve una, en Chile estuve dos, en Colombia y Venezuela estuve una, en Bolivia estuve dos… Sudamérica lo recorrí todo. Después, bueno, acá en el DF estuve hace mucho de chico… estuve en Estados Unidos, en Australia el año pasado… recorrí Europa… desde muy chiquito comencé a viajar. Mis padres son personas que viajaron siempre mucho por trabajo y por goce personal y si hay algo que me inculcaron y que compartimos más allá de nuestras diferencias es la cuestión de viajar.

ES: ¿A qué se dedican ellos?

MC: Mi papá trabajó 30 años en una empresa francesa, Michelin, de cubierta de neumáticos y hace siete años dejó de trabajar ahí, arregló y se fue, y se fue a vivir a un pueblo que se llama Chascomús, que queda a 100 km de donde vivimos nosotros… yo no vivo con mis padres desde hace cinco años, me fui de mi casa a los 20. Pero de donde somos nosotros… ellos viven en Bernal, que es al lado de Quilmes, de donde vivo yo, y se armó un hotelcito de diez habitaciones y lo trabaja él y se mantiene cómodo con eso… mi mamá dejó de trabajar hace un mes, trabajó 35 años en American Express, la financiera de crédito, y dejó de trabajar ahora y probablemente se ponga a trabajar con mi padre en el negocio. Lo hacen más que nada para mantenerse ocupados.
Mis padres siempre me fomentaron viajar. Yo empecé a viajar solo  o con amigos muy chiquito. Yo le voy a un equipo que se llama Estudiantes, que mi papá es muy enfermo de Estudiantes también, desde muy chiquito él me llevaba a todos lados. Yo hice mis amigos en la cancha desde muy chiquito, del estadio, y me la paso desde los 10 u 11 años y me iba capaz mil kilómetros a Jujuy a ver a Estudiantes, 14 horas de camión y desde muy chiquito comencé a viajar y a los 15 años me calcé la mochila por primera vez y me dije “me voy de mochila”, y con unos amigos del colegio nos fuimos al norte de Argentina, nos fuimos un mes, y así empecé y no pude parar. Y cada año es hacer un viaje nuevo… ahorrar, juntar la plata, hacer cosas para viajar y así empecé a viajar.

ES: ¿Y cómo empezaste en todo esto de empezar a escribir? ¿inclinar tu afición de escribir hacia lo de las crónicas no ficción?

MC: Fue a partir de… los primeros hasta los 20 años, te diría, yo empecé a estudiar comunicación a los 20. Yo terminé el colegio a los 18 y primero empecé a estudiar producción musical, pero se me complicaba por la distancia desde donde estudiaba, era muy lejos. Busqué la vuelta por donde poder canalizar y la comunicación social fue algo que siempre me gustó, había entrado por el lado del periodismo, desde un principio. Pero después dentro de la facultad empecé a encontrar el lado más académico de la investigación, de la redacción, de diferentes cuestiones que me sorprendieron, y que me terminó atrapando eso. Y ahí fue que con los viajes, más la formación académica, empecé a articular lo de empezar a escribir crónicas, cuentos cortos, o cosas de esa índole. Pero de los 15 a los 20 años es como que viajaba por conocer cosas nuevas… quería conocer, quería llegar a un lugar y ponerme a hablar con todo el mundo.

ES: ¿Qué te gusta leer?

MC: Hoy en día estoy leyendo un autor argentino que se llama Martín Caparrós, que es un escritor de crónicas, particularmente por eso estoy muy ¿? Con él, que es muy bueno. Es periodista, se la pasó viajando por todo el mundo, si no me equivoco ahorita está escribiendo el Hufftington post como colaborador, está escribiendo en un diario de Argentina como colaborador muy bueno… estoy leyendo ahora increíblemente 100 años de soledad de García Márquez, que nunca lo había leído, había leído otros libros de García Márquez y era una cuenta pendiente que tenía.

ES: Te encanta el futbol, ¿verdad?

MC: Me encanta, es mi vida... al punto de que hoy en día este es el primer momento de mi vida que voy a pasar más de un fin de semana sin ir al estadio, es algo muy inusual. Porque cuando me iba un mes, dos meses de viaje, siempre me iba en los recesos, entonces, a lo sumo pasaba un fin de semana sin ir a la cancha. Pero esta es la primera vez que voy a estar seis meses sin ir a la cancha. Mis amigos del estadio son mis hermanos de toda la vida.

ES: Si te dijera: tú juegas en donde tú quieras, ¿qué posición?

MC: Juego de lo que sea. Comúnmente juego de delantero, por el físico, por la altura, juego a rebotar…

ES: Como poste

MC: Como poste, más que nada. Pero jugar de lo que sea, no hay problema por eso.

ES: ¿Cuáles son tus futbolistas argentinos favoritos?

MC: Bueno… yo soy hincha de estudiantes y  Sebastián Verón me dio todo… me dio el día más feliz de mi vida que fue el 15 de julio del 2009, ganar una Libertadores en Brasil... A mí Estudiantes, primero que es mi vida, fue el disparador de viajar. Yo empecé a viajar por Estudiantes, me hizo conocer toda Sudamérica. Yo viajé mucho también yendo a ver a Estudiantes por la copa Libertadores… lo principal que me inculcó mi padre es que a Estudiantes hay que ir a verlos a todos lados y de hecho fue el disparador para viajar, para empezar a generar mi fuente económica porque tenía que juntar plata… mi padre con eso me ayudó siempre, con viajar y estudiar, pero me cortaba la soga para que yo me genere mis propias fuentes de ahorro. Entonces hacía compra y venta de camisetas… me buscaba la manera de generar plata para poder viajar porque yo quería apoyar a mi club en todos lados y la verdad que me dio dos momentos clave que fue ver a Estudiantes campeón en Bello Horizonte con mi padre, mi hermana, mis amigos de mi padre, mis amigos de toda la vida. Y después me dio la posibilidad de ir a Emiratos Árabes al mundial de Clubes, en el 2009, con Barcelona perdimos la final con un gol de Messi… Se empata en el minuto 89 y nos hace Messi el gol del descuento. Fue el 19 de diciembre del 2009. (El Barcelona que ganó todo)…
De paso ese viaje me permitió una conexión con medio oriente, que nunca había tenido un contacto, que era algo que me generaba mucha curiosidad, especialmente por los Emiratos Árabes, porque uno cuando lo ve desde afuera parece un país como si todos fuesen ricos… donde el petróleo abunda y abunda la riqueza y no es como te lo muestran en la televisión… en la televisión te muestran una parte de la realidad. Hay desigualdad como en todas partes del mundo… tienen sus problemas. Una sociedad totalmente patriarcal, machista, de terror, donde hay poca igualdad de género… tienen problemáticas muy de fondo, muy profundas. Pero después tiene cosas impresionantes, un edificio de 500 metros de altura, eso no se ve todos los días, ¿para qué gastan tanta plata en esto? Pero el fútbol me dio momentos muy emotivos. Y bueno, Verón, fue el artífice de esa época dorada que vivimos, y de los jugadores contemporáneos que yo vi fue el mejor que yo vi.
Y ahí empecé a articular todo, las ganas de viajar, del futbol, las ganas de escribir, de generar un mensaje… de tener un significado, de hacer algo por uno y por los demás. De buscar con la palabra transformar algo, si se quiere, uno es como que, en cierto punto, más allá de para contar algo, por lo menos yo busco escribir para interpelar. Para que, quieras o no, te guste o no, te diga “ché, capaz puede ser así o no ser así, o no sé a mí me parece que”… un denominador en común para que podamos tener un debate y que cada quien saque sus conclusiones con el mayor respeto de todos. Creo que es algo propio del ser humano, sociabilizar e interpelar o persuadir al otro. Y ahí fue canalizando mis ganas de escribir, en cierto punto.

                                                                                                                                              

No hay comentarios.:

Publicar un comentario