viernes, 7 de abril de 2017

Entrevista de opinión

Entrevista de opinión a Martín Carvalho Blanco
Por Eduardo Sainz

Religión:
…Benedicto XVI fue un papa muy mafioso, bastante homofóbico, que aprobó decretos… obvió violaciones a curas en el mundo, de pederastía, eso en lo institucional es una locura. Bueno, Juan Pablo II que era un papa… veníamos de papas muy conservadores. Yo soy ateo pero respeto todas las religiones y la institución, en sí la iglesia es una institución, como es la sinagoga, como son las mezquitas y son partes de este mundo. Después uno puede compartir o no, pero para mí es una locura que las religiones sean un estado nación. O sea, la religión es una creencia, no tiene por qué tener una construcción autónoma, soberana, en un estado nación, creo yo. Para mí El Vaticano, la creación del Estado de Israel como un Estado Sionista, no como de la creación hebrea, que es totalmente válida, la respeto, tengo muchos amigos judíos, mismo con los musulmanes, por decir, las religiones monoteístas más reconocidas en el mundo, hay millones: budismo, confusionismo, hay millones. Te lo digo para hablar de las religiones hegemónicas monoteístas… para mí es una locura que exista un País como El Vaticano. Cada uno puede creer en lo que quiera, pero de ahí a tener un país… trascender la fe, lucrar con ella. Tuve la posibilidad de ir al Vaticano y es el lugar donde más oro en el mundo hay. Es una contradicción.

Geopolítica:
…Bergoglio creo que tiene un discurso totalmente alternativo, no al que estamos acostumbrados por parte de una institución… más actual. Siendo crítico con el capitalismo, siendo crítico con los países centrales, con los poderes concentrados, ¡un papa!, uno nunca se hubiese imaginado eso. Venimos de Juan Pablo II que era un papa anticomunista, de Benedicto que era un papa homofóbico. Entonces me parece que es un cambio de paradigma abismal. Hay que aprovechar que una persona tan representativa en el mundo esté siendo crítica contra tantos males del mundo como para decir bueno, pongamos estos temas en agenda de discusión. Hay cosas que ya no van más… que la empresita norteamericana, empresita inglesa, vaya a Bolivia, extraiga todo el oro, se lleve toda la plata para afuera, contamine el agua, explotando trabajadores, pagando dos pesos, ya no va más. Vamos a hacer un convenio, vamos a discutir como dos naciones autónomas, vamos a discutir en términos iguales y hagamos tratos comerciales. Vos tenés el conocimiento técnico, la capacidad formativa para hacer la extracción, por dar un ejemplo, del petróleo en el sur de Argentina, bueno, yo no tengo esa formación porque no tengo la cantidad de ingenieros que se necesitan, yo qué sé, pero tengo los recursos. Vos tenés la estructura. Bueno, vos te vas a llevar X cantidad de plata, vas a tener que reinvertir esta cantidad de plata, otorgar ciertas condiciones laborales a los trabajadores, etc… que sea algo equitativo. Una sinergia, que es algo a lo que no estamos acostumbrados los países sudamericanos. Y que en los últimos años, con sus aciertos y sus errores, con todo lo que tiene que ver… hay poderes concentrados que nunca dejan de jugar al ajedrez en este juego. Creo también, geopolíticamente hablando, que hayan entrado nuevos actores centrales como son China y Rusia, con sus errores, aciertos, con todas las cosas que podríamos criticar, creo que abrió mucho el panorama de la caída de la Unión Soviética para acá. Porque desde entonces cualquier alternativa al capitalismo… ni países comunistas, ni países no alineados, tercer movimiento, nada. De hecho escribieron: es el principio del fin de la historia del comunismo. Era una victoria del capitalismo por sobre toda alternancia que se pudiera generar. Y los 90’s fueron muy destructivos, por lo menos para mi generación y en Argentina ni hablar. Neoliberalismo al palo, cero producción nacional, desempleo mayor del 30 por ciento, mucha descomposición social, todo importado… fue el neoliberalismo recalcitrante, que no sólo fue en Argentina. Es algo como si fuese un dominó, las cosas van pasando en un país y se empiezan a reproducir. Y como que en los últimos 15, 17 años, con sus errores y aciertos, con sus gobiernos más revolucionarios, más progresistas, más de centro, conservadores en algunas cosas, se llegó a generar una unidad sudamericana que permitió hacer un montón de cosas, permitió generar espacios de construcción que antes no existían, como este ejemplo: un canal de televisión de Sudamérica. Eso en la vida se había planteado, y que esté brindando información alternativa a lo que nos muestran los canales de televisión tradicionales. Una manera alternativa de comunicar, eso no se había dado nunca en Latinoamérica, o por lo menos… se presentó en Argentina en los 70s pero era algo clandestino así que no era algo institucional.

Abstencionismo electoral:
Mi posición ante la abstención fue, de más chiquito, cuando capaz tenía un posicionamiento más radical, veía el abstencionismo como una oportunidad de ser crítico ante una democracia que uno considera que no es real, quiera o no, porque es una democracia representativa. A uno lo representan ciertos funcionarios públicos, que quiera o no, no tienen la vida de uno. No se tienen que despertar a primera hora para ir a trabajar para pagar el alquiler, un montón de cosas que la democracia representativa genera, una casta política en realidad. La abstención en Argentina es muy baja, por el respeto en sí que se le tiene a la democracia burguesa. El día de elecciones en Argentina es un día en el que, más allá del partido político, más allá de las ideas que tenga, es un día que nos infla mucho el pecho en cierto punto, porque lo valoramos mucho, uno no quiere nunca dejar de ir a votar. Por ejemplo, yo me junto con mis amigos del barrio en una plaza, donde nos juntamos desde siempre, y el día de las elecciones es ir a votar al Colegio y después juntarnos en la plaza a discutir sobre las elecciones. Y capaz suena muy sistemático, pero es como un deber cívico que nos gusta mucho, ir a votar. Entonces la abstención es baja, así como el voto nulo y el voto en blanco. Hay una participación de, mínimo, mínimo, el 75 por ciento, entre el 75 y el 85 por ciento de participación.
Hay una frase de que es muy buena, y viene para este caso, de Bertolt Brecht, un dramaturgo del siglo XVIII alemán, muy buena. Y es que en sí todos hacemos política, queramos o no, todos tenemos una política para algo, hasta el apolítico están siendo político, o sea, el desorden es orden… es una forma de declaración, la manera en que uno sostiene su discurso. Y el apolítico es el primero, sostenía Bertolt Brecht que el apolítico es el primero en generar pobreza, porque es el primero que deja que las riendas las maneje otro. Entonces esa es una gran contradicción que ocurre… también, la democracia al ser tan poco representativa, me imagino, que desalienta a la gente. Pero hay que participar. La única manera de cambiar nuestro presente y futuro es participando, organizándose. El cambio nunca va a venir de arriba, quieren el status quo, que no haya distribución, y si los pueblos no nos despertamos, no nos unimos, porque la lucha no es entre pueblos, sino es por la redistribución de la riqueza. Riqueza tienen todos los países, de alguna u otra manera. Entonces la unidad tiene que ser entre los pueblos y la disputa contra los poderes concentrados. Hay que buscar unidad y organización, creo que son dos claves para cambiar la realidad…

Replantear las formas y los fines:
La mejor arma para poder combatir y para poder construir conciencia es formarse, participar, estudiar, aprender, construir conocimiento colectivo. Esto es lo más rico que podemos hacer. Generar unidad porque las fronteras las inventa el ser humano, y como las inventa las tira. La unidad es entre los pueblos, es una lucha de clases. Creo que en ese sentido la perspectiva marxista fue la que mejor definió cómo es la realidad del mundo. La lucha es tan actual como hace 200 años que salió El capital. No queda otra que… más con un  mundo globalizado, donde la construcción geopolítica se ha tornado tan primordial. Por eso resaltaba la unidad regional que se formó en Sudamérica en estos últimos años. Puedes hoy tener una fábrica de autos en México como mañana la puedes tener en Panamá, como pasado en Nicaragua… si realmente no puedes construir condiciones para sostener el empleo en toda una región y encarar táctica y estrategias en pos de una región para que puedan verse beneficiados todos los países… vas a estar matándote con tu vecino de al lado, y eso no lleva a nada. Vas a ver quién puede bajarse más los pantalones para traer una inversión extranjera. Que tampoco son la solución a algo, lo único que estás haciendo es un paliativo por generar puestos de trabajo, un momento coyuntural. Yo creo que Latinoamérica tenemos el desafío de pegar el salto, realmente plantearnos un modelo… porque Latinoamérica es una región que en el siglo XX se caracterizó por ser combatiente, con un discurso transgresor pero que siempre nos faltó, en sí, siempre se dio esta discusión de si la economía determina la política o viceversa… cuando la economía, desde mi perspectiva, determina la política, estamos perdidos, porque estamos dejando que la lógica del mercado domine la política, y la política lo que tiene que hacer es contrariar esa lógica del mercado que es la capitalista. Generar espacios donde se puedan hacer alternativas a esto, donde no todo sea lucro y rentabilidad desmedida. Hay que ser más proteccionistas con las economías de los países periféricos. Que es distinto al proteccionismo que señala Trump, que eso es inviable  desde varias perspectivas, aparte de ser una locura. Un país central planteando una economía proteccionista es fascista, excluir al resto del mundo. Ellos quieren ser los árbitros pero no quieren repartir, están en contradicción.
Creo que tenemos un desafío de realmente construir una alternativa sistemática a lo que pudieron hacer algunas potencias hoy en día en el mundo. No sé, con sus errores y sus aciertos, Rusia, el gobierno de turno es totalmente homofóbico, algo que no comparto en nada, pero han sido los grandes estrategas del siglo XXI hasta acá. Los tipos supieron rescatar una economía que estaba destruida, de repente, son agentes principales en todas las discusiones que se dan en el mundo, haciendo pactos con todos los países, igual que China, que a diferencia  de Estados Unidos, lo que hacen es respetar la soberanía del resto de los países.

Situación actual:
Creo que son nuevas maneras de por lo menos discutir, geopolíticamente, la globalización, planteando ejes alternativos al estadounidense. Estados Unidos, más allá de tener una política exterior imperialista dentro de lo territorial, lo tiene sobre todo en lo económico, porque asfixia a los países. ¿Qué es lo que está pasando ahora acá con México? Viene un presidente de derecha, fascista, proteccionista, conservador que dice “todas las ensambladoras automotrices que hay en México las voy a traer”. Entonces lo que estás haciendo es asfixiar las economías de otros países en lugar de buscar alternativas de apoyo mutuo, de cooperación, sobre todo. Esos son creo yo los dilemas que ahora en principios del siglo XXI nos están ocupando, y cómo se está disponiendo este tablero de ajedrez que es el mundo en sí, donde hay países en los que hay un resurgimiento, después de 10 o 15 años, de sectores progresistas, un resurgimiento de sectores muy fascistas… la victoria de Trump en Estados Unidos, Alemania el nacismo… en Grecia, Amanecer Dorado, que es un partido nazi que tiene mucho peso… con toda la crisis que se está dando en medio oriente, con los refugiados sirios. Siria es un país que tenía 20 millones de habitantes;  era el país más estable de Medio Oriente y de repente, de un día para otro, por una guerra que le inventaron, porque más allá de las críticas que uno puede tener hacia el país, el conflicto en Siria nace porque el Gobierno de turno decreta la educación laica. Y porque un sector, una minoría, determinaba que la educación tenía que ser musulmana, ese sector empieza a recibir apoyo de la OTAN y Estados Unidos para derrocar un Gobierno. ¿Qué pasa? Les sale el tiro por la culata, porque ese sector después hacer una incisión que termina generando lo que hoy es el Estado Islámico. Terminan combatiendo en tres frentes… pasa lo mismo que pasó con los Afganos en los 70s y 80s con la Unión Soviética. Primero apoyaron a los afganos en la intervención en Afganistán de la Unión Soviética; cuando consiguieron expulsar a los soviéticos fueron a eliminar a los afganos por petróleo, porque lo que les interesa es el petróleo. Les interesa el petróleo en Venezuela, les interesa el petróleo en Medio Oriente, les interesa hacer un agujero en el piso y que salgan chorros. Lo de Venezuela es muy obvio: ¿por qué les interesa tanta desestabilización? Más allá de los problemas que tiene Venezuela, que son muchísimos, Venezuela tiene la principal reserva de petróleo en el mundo. Haces un agujero en cualquier lugar de Venezuela y sale petróleo, ¿y cuál es la gran diferencia que tiene Venezuela con Medio Oriente? Que un barco de Venezuela a Estados Unidos tarda cuatro días; un barco de Medio Oriente a Estados Unidos tarda tres meses. Eso es una diferencia táctica abismal. Entonces el tablero se está moviendo todo el tiempo y las intenciones de los países, bueno, de los Gobiernos, son muy claras.


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