Entrevista de semblanza a Martín Carvalho Blanco
Por Eduardo Sainz
ES: Bueno, estamos con…
MC: Martín Carvalho Blanco.
ES: ¿De dónde vienes, Martín?
MC: Soy de Buenos Aires, Argentina, de una ciudad que queda al sur
de la capital federal que sería la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, una ciudad
que queda 20 kilómetros al sur, que se llama Quilmes, que es una ciudad
perteneciente al gran Buenos Aires. Una ciudad grande, grande para las ciudades
que son de 600 mil, 700 mil habitantes, que es conocida por la cerveza en
Argentina, más que nada. Ahí está la fábrica de cerveza más grande de Argentina
en la cual yo trabajaba.
ES: ¿Cuánto tiempo laboraste ahí?
MC: Ahí empecé a trabajar a los 20 hasta una semana antes de venir
acá. Así que trabajé casi cinco años ahí. Hice un arreglo por el cual no
renunciaba, porque la ley laboral allá contempla la indemnización. Entonces yo
para no renunciar, y terminar con poca plata, lo que hice fue llegar a un
arreglo… al principio me iban a dar una licencia sin goce de sueldo; después
eso se trabó y terminamos haciendo un arreglo en el cual me dieron X cantidad
de plata y quedamos con la puerta abierta de que yo de acá a un año, existe la
oportunidad de volver a trabajar ahí en cervecería Quilmes.
ES: ¿Entonces vas a estar todo un semestre en Mazatlán?
MC: En principio sí. Es un semestre, la beca es por un semestre, por
un programa que se llama Jóvenes de intercambio México-Argentina, en el cual
participan de acá de México la UAS y la UAM, nada más. Participan dos Universidades
por cada país de Latinoamérica, más o menos, éstas son las dos que participan
de México, de Argentina las dos que participan son la Universidad Nacional de
Quilmes, en la que yo estudio, y la Universidad de Buenos Aires. Entonces, yo
concursé para la beca esta y en el orden de méritos salí segundo. Entonces, por
orden de méritos el primero era quien elegía a dónde ir y por suerte el chico
eligió la UAM, porque yo quería venir a un destino con playa, un destino más
costeño.
ES: ¿Conocías ya algo sobre Mazatlán?
MC: La verdad que nada… cuando concursé empecé a investigar primero
Sinaloa, con todos los prejuicios mediáticos que lo rondan de violencia… que
por lo menos lo que conozco acá en Mazatlán es más que nada prejuicio que otra
cosa.
ES: ¿Sientes que no es tan duro como en los medios se dice?
MC: Me parece que está demasiado estigmatizado, demasiado demonizado
el Estado. Es una problemática que ocurre en Sinaloa, como ocurre en todo el
mundo. El narcotráfico no es algo que es ajeno a ninguna parte del mundo, es
algo mundial, más en Latinoamérica, donde somos una región que somos los
principales productores de la droga que se consume en el principal consumidor
del mundo, que es Estados Unidos. Entiéndase marihuana y cocaína, que son las
principales drogas que se consumen en el mundo. Entonces es una problemática
que no es ajena a la realidad regional; acá capaz está más potenciado por el
conocimiento que tiene hoy en día el Cártel de Sinaloa, que es el cártel más
grande del mundo, pero que es una cuestión coyuntural. Como hoy es México, ayer
fue Colombia, mañana puede ser Argentina, pasado puede ser Burkina Faso,
dependiendo de las condiciones que les convenga. Pero creo que está demasiado
demonizado el Estado, que no es tan así… así que empecé a investigar sobre
Mazatlán, vi que tenía playa, me motivó…
ES: ¿Nunca habías venido a México?
MC: Había estado en el DF pero de paso, un par de días, y hace
muchos años, cuando era más chico.
ES: ¿Tienes aquí un mes?
MC: Sí, llevo aquí un mes. Llegué acá el 18/19 de enero, así que
cumplí un mes hace poquito. Muy a gusto, la gente es muy hospitalaria, muy
amena, muy cálida, con muchas ganas de intercambiar experiencias… me da la
sensación que compartimos mucho eso de la sangre latina, de querer dialogar, de
querer conocer, de querer intercambiar experiencias, que sea todo un ida y
vuelta. Hasta ahora muy a gusto, la ciudad es muy linda, me gusta mucho. Es una
ciudad que me da la sensación el viejo Mazatlán, tiene una estética muy
colonial o post-colonial en sí las construcciones, muy colorinche… el malecón
que es interminable.
ES: ¿Ya lo recorriste?
MC: Sí. Soy una persona que me encanta caminar, así que el primer
día que llegué salí a caminar para todos lados.
ES: A perderte, ¿no?
MC: A perderme. Me encanta caminar por todos lados para conocer. Aparte
soy muy conversador así que me puedo poner a conversar con cualquiera que me
cruce. Hasta ahora por suerte la experiencia viene siendo muy amena…
ES: Qué bueno. Eso es el lado de la gente, ¿no? De la ciudad… ¿y
aquí en la UAS cómo has sentido el nivel académico, las instalaciones…?
MC: La verdad que estoy muy a gusto con la Universidad, tiene una
disposición muy amplia. Es un campus bastante grande. Allá en Argentina las
Universidades están concentradas de manera más vertical, no tan horizontal como
acá, y en diferentes edificios. No tanto en un mismo lugar, entonces los
espacios están más repartidos en diferentes lugares pero son más pequeños.
Entonces esto está bueno porque es una experiencia distinta donde te cruzás
gente de diferentes facultades, tenés la oportunidad de hablar de diferentes
temáticas con alguien de derecho, de turismo, eso te permite incursionar en la
diversidad de áreas, que está bueno. Y en nivel académico la verdad es muy
bueno, muy similar a Argentina.
ES: ¿Sí?
MC: Sí… creo que están encarados de diferentes lados los planes. Acá
la licenciatura es en Ciencias de la Comunicación y allá es en Comunicación
Social, que creo eso le da ya una perspectiva diferente en cómo se encara la
carrera. Acá me da la sensación que tiene una lógica más aplicada a lo
organizacional, a los medios en sí en general, al trabajo de campo, al
práctico. Y allá capaz, la orientación, más allá que está la orientación de
periodismo, está más abogado a lo que es investigación y a lo que es
comunicación y cultura, en términos generales. Entonces, capaz se encara más
desde un perfil académico y no tanto práctico de los medios, pero está bueno
porque te permite generar diferentes miradas y también ampliar el campo de
conocimiento, porque si no, uno se queda siempre con lo que ve todos los días,
se torna muy monotemático y no terminas expandiendo las herramientas con las
que podés trabajar. Que eso en cierto punto me ha servido mucho, la verdad.
Justo las materias que estoy cursando acá… yo venía de realizar algunas
experiencias; ya venía de tener un programa de radio en Argentina, justo estoy
cursando la producción acá en el taller de producción de radio, así que me
sirve también como para ver cómo lo encaran acá. Por ejemplo en particular con
lo que tiene que ver en radio, me da la sensación y que la misma radiofonía acá
en Mazatlán se trata de una lógica demasiado atada a la disposición del
mercado. Creo que allá en Argentina, también por políticas públicas que se
llevaron a cabo y por algunas cosas que fueron en cierto punto beneficiosas
para los medios de comunicación, se consiguió poner en discusión un paradigma
de un espectro de radio que no sea atado a la disposición del mercado o a lo
que los beneficios comerciales requieren. Por ejemplo que Universidades tengan
espacios de radio, que sindicatos tengan espacios de radio, que organizaciones
sociales tengan espacios de radio, que son sin fines de lucro, que eso en
Argentina antes era impensado, que tuvo que empezar a partir de una política
pública por parte del poder ejecutivo, legislativo, y más allá de sus errores,
sus límites… había una ley de medios que beneficiaba más espacios de más
apertura no sólo en la radio, en la tele también. Eso en la práctica se llevó a
poner muy poco tiempo porque de hecho ahora con el cambio de gobierno se
derogó, se dio marcha atrás, entonces tiene que ver mucho a veces con la
coyuntura de los momentos también. Pero también tenía muchas limitaciones, por
ejemplo, la ley de medios que se aprobó en Argentina no regulaba internet, no
regulaba cosas que son ahora propias del siglo XXI. Pero creo que eso me
enriquece bastante, ver diferentes lógicas y ver cómo se manejan los medios en
sí, cómo se encaran los planes académicos de diferentes maneras. Eso está
bueno.
ES: Bueno, eso es un poco sobre la academia, sobre la UAS, sobre ti,
por ejemplo, ¿qué te gusta hacer, cuáles son tus hobbies?
MC: Bueno, particularmente, a mí me gusta mucho escribir, yo escribo
cuentos cortos, me gusta mucho escribir crónicas. Ahora estoy incursionando
mucho en la crónica no ficción, le llamamos nosotros, que es a partir de hechos reales o históricos
– reales, dramatizar o generar una ficción sobre eso. En Argentina hubo un
escritor muy conocido, muy popular, que fue de los primeros que encarnó ese
género, que se llamó Rodolfo Walsh, que tomó de Capote, todo lo del género de
no ficción. Estoy encarando por ahí. Estoy empezando a hacer un blog, a mí me
gusta mucho la geopolítica, estoy empezando a hacer un blog donde escribo sobre
cosas…
ES: Pásanos el dominio.
MC: Sí, de una. Justo el otro día escribí el primer artículo. Se
llama “puedesfusilartehastalacruzroja.wordpress”… juega con esa contradicción.
En realidad es un tema de una banda icónica de Argentina, creo que la más
representativa y masiva de Argentina, que se llama Patricio Rey y sus
redonditos de Ricota, que es una banda muy masiva. Hoy en día están separados
pero el cantante sigue haciendo conciertos y es muy masiva. Lleva 200, 250 mil
personas cada concierto, tocan una vez por año… de hecho no puede tocar en la capital
federal porque en los conciertos se arma mucho desmadre… va mucha gente.
ES: ¿Has escuchado la música de banda?
MC: Escuché un poco, estuve escuchando un poco de música de banda,
de rancheras…
ES: ¿Qué te pareció?
MC: Muy divertida… los corridos, los viejos corridos que escuché la
verdad que muy buenos, contando la historia de México, sobre las cruzadas de
Pancho Villa, de Zapata… la verdad que muy bueno. Me parece que es una idea de
representar la historia y es una manera de cómo representa a los pueblos, ¿no?
En esta región la música. Me pareció muy atractiva, muy divertida, y también me
parece que es interesante más allá de cómo se pueda acercar o no, lo que se
pueda denominar hoy en día como narco corridos, porque también es propio de la
cultura. Acá en Mazatlán veo todo tranquilo… me imagino que en lugares de la
sierra o en colonias más alejadas debe de ser un poco más peligroso pero,
depende.
Comúnmente suelo viajar e ir a lugares donde hay ciertas
estigmatizaciones. Siempre fui de meterme a lugares raros en Argentina. Me metí
a favelas en Brasil, a invasiones en Venezuela, a comunas en Colombia… como me
gusta escribir crónicas, me gusta conocer en primera persona realmente qué es
lo que acontece. Uno muchas veces capaz se está exponiendo ante riesgos, pero
también queda en uno construir esos lazos, esos vínculos o tener esas
herramientas que puedan crear una contingencia para ir a esos lugares, capaz
con tranquilidad, y realmente conocer en primera persona qué es lo que pasa,
qué es lo que está pasando y por qué pasa esto. Yo creo que Sinaloa en sí, el
estado en general, conociendo sólo Mazatlán, digo con el límite que eso tiene,
creo que está más demonizado por los medios de televisión que otra cosa…
problemas hay en todos lados y no hay ninguna parte donde la violencia esté
exenta cuando se habla de inseguridad… ¿con qué se combate la inseguridad? Con
mayor educación, creo yo… no creo que la militarización de las ciudades o más
policías o más mano dura o más violencia… de hecho lo único que hace es generar
mayor violencia, mayor miedo y mayor desesperación. Con mayor educación y
prevención se combate el problema de raíz, que no se cambia de un año para
otro, ni de cinco años para otros cinco años, pues son problemas a mediano y
largo plazo, y que son temas que también se combaten con políticas públicas. Yo
creo que la legalización, por ejemplo, es una forma de atacar el problema del
narcotráfico. Teniendo prohibida una actividad, lo primero que estás generando
es que se cree un mercado negro, que se genera una asociación ilícita, estás
despertando, porque obvio lo prohibido es más tentador… yo no soy cristiano católico pero viene desde el
viejo testamento… Adán y Eva, ¿qué querían? La manzana, porque estaba
prohibida. Lo que importaba no era la manzana, era la prohibición en sí…
entonces, vos legalizando probablemente desbarates las asociaciones ilícitas
que existen…
ES: O por lo menos les quitas fuerza…
MC: Claro, porque por lo menos que se escucha de afuera muchas
veces, lo que ocurre acá en México, es que el narcotráfico funciona como estado
paralelo al Estado real, al que uno le cede sus libertades individuales. Que el
Estado Mexicano, en vez de darle su primer empleo, su primer oportunidad,
incentivarlo a la Universidad, a la prepa, al secundario, eso se lo está dando
el narco, le está dando el primer empleo, le está diciendo “tenés que hacer
esto, tenés que hacer lo otro…. Te doy tu casita, te doy tu tele”… entonces
está ocupando espacios que el Estado tendría que ocupar.
Es algo cultural… por eso creo que legalizar, que el Estado juega un
papel principal, un rol central, en el tema de la producción y la
comercialización, por lo menos de marihuana, que es lo que más aceptación
social tiene hoy en día, y menos dañino para la salud, es natural… después hay
otras drogas, llevan discusiones más de fondo, más profundas, pero por lo
menos, la marihuana, que es el principal variable del narcotráfico… que lo
puedes atacar desde el Estado, jugando un papel principal ahí, desde los
consumidores…
ES: ¿A dónde has viajado?
En Sudamérica… tuve la suerte de recorrerlo todo, excepto las dos
guyanas, Surinám y Trinidad y Tobago, en diferentes viajes tuve la oportunidad
de estar en Uruguay muchas veces, en Brasil también, cinco veces, en Paraguay
estuve dos veces, en Bolivia estuve dos veces, en Ecuador estuve tres, en Perú
estuve una, en Chile estuve dos, en Colombia y Venezuela estuve una, en Bolivia
estuve dos… Sudamérica lo recorrí todo. Después, bueno, acá en el DF estuve
hace mucho de chico… estuve en Estados Unidos, en Australia el año pasado…
recorrí Europa… desde muy chiquito comencé a viajar. Mis padres son personas
que viajaron siempre mucho por trabajo y por goce personal y si hay algo que me
inculcaron y que compartimos más allá de nuestras diferencias es la cuestión de
viajar.
ES: ¿A qué se dedican ellos?
MC: Mi papá trabajó 30 años en una empresa francesa, Michelin, de
cubierta de neumáticos y hace siete años dejó de trabajar ahí, arregló y se
fue, y se fue a vivir a un pueblo que se llama Chascomús, que queda a 100 km de
donde vivimos nosotros… yo no vivo con mis padres desde hace cinco años, me fui
de mi casa a los 20. Pero de donde somos nosotros… ellos viven en Bernal, que
es al lado de Quilmes, de donde vivo yo, y se armó un hotelcito de diez habitaciones
y lo trabaja él y se mantiene cómodo con eso… mi mamá dejó de trabajar hace un
mes, trabajó 35 años en American Express, la financiera de crédito, y dejó de
trabajar ahora y probablemente se ponga a trabajar con mi padre en el negocio.
Lo hacen más que nada para mantenerse ocupados.
Mis padres siempre me fomentaron viajar. Yo empecé a viajar
solo o con amigos muy chiquito. Yo le
voy a un equipo que se llama Estudiantes, que mi papá es muy enfermo de
Estudiantes también, desde muy chiquito él me llevaba a todos lados. Yo hice
mis amigos en la cancha desde muy chiquito, del estadio, y me la paso desde los
10 u 11 años y me iba capaz mil kilómetros a Jujuy a ver a Estudiantes, 14
horas de camión y desde muy chiquito comencé a viajar y a los 15 años me calcé
la mochila por primera vez y me dije “me voy de mochila”, y con unos amigos del
colegio nos fuimos al norte de Argentina, nos fuimos un mes, y así empecé y no
pude parar. Y cada año es hacer un viaje nuevo… ahorrar, juntar la plata, hacer
cosas para viajar y así empecé a viajar.
ES: ¿Y cómo empezaste en todo esto de empezar a escribir? ¿inclinar
tu afición de escribir hacia lo de las crónicas no ficción?
MC: Fue a partir de… los primeros hasta los 20 años, te diría, yo
empecé a estudiar comunicación a los 20. Yo terminé el colegio a los 18 y
primero empecé a estudiar producción musical, pero se me complicaba por la
distancia desde donde estudiaba, era muy lejos. Busqué la vuelta por donde
poder canalizar y la comunicación social fue algo que siempre me gustó, había
entrado por el lado del periodismo, desde un principio. Pero después dentro de
la facultad empecé a encontrar el lado más académico de la investigación, de la
redacción, de diferentes cuestiones que me sorprendieron, y que me terminó
atrapando eso. Y ahí fue que con los viajes, más la formación académica, empecé
a articular lo de empezar a escribir crónicas, cuentos cortos, o cosas de esa
índole. Pero de los 15 a los 20 años es como que viajaba por conocer cosas
nuevas… quería conocer, quería llegar a un lugar y ponerme a hablar con todo el
mundo.
ES: ¿Qué te gusta leer?
MC: Hoy en día estoy leyendo un autor argentino que se llama Martín
Caparrós, que es un escritor de crónicas, particularmente por eso estoy muy ¿?
Con él, que es muy bueno. Es periodista, se la pasó viajando por todo el mundo,
si no me equivoco ahorita está escribiendo el Hufftington post como
colaborador, está escribiendo en un diario de Argentina como colaborador muy
bueno… estoy leyendo ahora increíblemente 100 años de soledad de García
Márquez, que nunca lo había leído, había leído otros libros de García Márquez y
era una cuenta pendiente que tenía.
ES: Te encanta el futbol,
¿verdad?
MC: Me encanta, es mi vida... al punto de que hoy en día este es el
primer momento de mi vida que voy a pasar más de un fin de semana sin ir al
estadio, es algo muy inusual. Porque cuando me iba un mes, dos meses de viaje,
siempre me iba en los recesos, entonces, a lo sumo pasaba un fin de semana sin
ir a la cancha. Pero esta es la primera vez que voy a estar seis meses sin ir a
la cancha. Mis amigos del estadio son mis hermanos de toda la vida.
ES: Si te dijera: tú juegas en donde tú quieras, ¿qué posición?
MC: Juego de lo que sea. Comúnmente juego de delantero, por el
físico, por la altura, juego a rebotar…
ES: Como poste
MC: Como poste, más que nada. Pero jugar de lo que sea, no hay
problema por eso.
ES: ¿Cuáles son tus futbolistas argentinos favoritos?
MC: Bueno… yo soy hincha de estudiantes y Sebastián Verón me dio todo… me dio el día
más feliz de mi vida que fue el 15 de julio del 2009, ganar una Libertadores en
Brasil... A mí Estudiantes, primero que es mi vida, fue el disparador de
viajar. Yo empecé a viajar por Estudiantes, me hizo conocer toda Sudamérica. Yo
viajé mucho también yendo a ver a Estudiantes por la copa Libertadores… lo
principal que me inculcó mi padre es que a Estudiantes hay que ir a verlos a
todos lados y de hecho fue el disparador para viajar, para empezar a generar mi
fuente económica porque tenía que juntar plata… mi padre con eso me ayudó
siempre, con viajar y estudiar, pero me cortaba la soga para que yo me genere
mis propias fuentes de ahorro. Entonces hacía compra y venta de camisetas… me
buscaba la manera de generar plata para poder viajar porque yo quería apoyar a
mi club en todos lados y la verdad que me dio dos momentos clave que fue ver a
Estudiantes campeón en Bello Horizonte con mi padre, mi hermana, mis amigos de
mi padre, mis amigos de toda la vida. Y después me dio la posibilidad de ir a
Emiratos Árabes al mundial de Clubes, en el 2009, con Barcelona perdimos la
final con un gol de Messi… Se empata en el minuto 89 y nos hace Messi el gol
del descuento. Fue el 19 de diciembre del 2009. (El Barcelona que ganó todo)…
De paso ese viaje me permitió una conexión con medio oriente, que
nunca había tenido un contacto, que era algo que me generaba mucha curiosidad,
especialmente por los Emiratos Árabes, porque uno cuando lo ve desde afuera
parece un país como si todos fuesen ricos… donde el petróleo abunda y abunda la
riqueza y no es como te lo muestran en la televisión… en la televisión te
muestran una parte de la realidad. Hay desigualdad como en todas partes del
mundo… tienen sus problemas. Una sociedad totalmente patriarcal, machista, de
terror, donde hay poca igualdad de género… tienen problemáticas muy de fondo,
muy profundas. Pero después tiene cosas impresionantes, un edificio de 500
metros de altura, eso no se ve todos los días, ¿para qué gastan tanta plata en
esto? Pero el fútbol me dio momentos muy emotivos. Y bueno, Verón, fue el
artífice de esa época dorada que vivimos, y de los jugadores contemporáneos que
yo vi fue el mejor que yo vi.
Y ahí empecé a articular todo, las ganas de viajar, del futbol, las
ganas de escribir, de generar un mensaje… de tener un significado, de hacer
algo por uno y por los demás. De buscar con la palabra transformar algo, si se
quiere, uno es como que, en cierto punto, más allá de para contar algo, por lo
menos yo busco escribir para interpelar. Para que, quieras o no, te guste o no,
te diga “ché, capaz puede ser así o no ser así, o no sé a mí me parece que”… un
denominador en común para que podamos tener un debate y que cada quien saque
sus conclusiones con el mayor respeto de todos. Creo que es algo propio del ser
humano, sociabilizar e interpelar o persuadir al otro. Y ahí fue canalizando
mis ganas de escribir, en cierto punto.