jueves, 11 de mayo de 2017

El eje central del narcotráfico, Sinaloa.

El eje central del narcotráfico, Sinaloa.

A la par de la venta ilegal de armas, el tráfico de drogas se ha transformado en la actividad ilícita más rentable para una organización criminal en el mundo. En Sinaloa, al noreste de México, el narcotráfico se ha convertido en el principal motor adoptado por el Cartel de Sinaloa moviendo aproximadamente 3mil millones de dólares al año, una suma que ni siquiera grandes corporaciones en el mundo logran contabilizar. Esta asociación ilícita cuenta con 15mil personas que trabajan directa e indirectamente, según señala el periodista español David Beriain en su documental “Clandestino”. Es dirigida por un grupo minúsculo de narcotraficantes millonarios que suelen figurar en el ranking de la revista Forbes, entre ellos Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada García, que a pesar de que Guzmán esté actualmente extraditado en Estados Unidos, su liderazgo no es puesto en duda por nadie de la organización. ¿Acaso son las personas más reconocidas por grandes y chicos en el Estado de Sinaloa hoy en día? Los chicos que por estos días corren y juegan en los patios de una primaria o una secundaria sinaloense es más probable que reconozcan aquellos nombres o de cualquier otro narco de rango, antes que figuras como Lola Beltrán (actriz y cantante nacida en Rosario, Sinaloa) o el mismísimo Pedro Infante (actor y cantante de la época de oro del cine mexicano). Inclusive que cualquier jugador de fútbol como Jared Borgetti u Omar Bravo.

El narcotráfico es la actividad por excelencia que más divisas comercia en el Estado de Sinaloa más allá del atractivo turístico de sus playas al sur de la región, o de cualquier tipo de pesca que se pueda llevar a cabo en su costa o inclusive de la cosecha de tomates, que es muy fuerte en el centro del país. Cualquier campesino que viva en la sierra, probablemente, se dedica a cultivar marihuana u opio. Es algo normal de todos los “ranchos”, como se llaman al pueblo-montaña de Sinaloa. Esto ocurre no porque sean militantes de la legalización o mismo se fumen unos porros o gallos, sino por una razón obvia, por una cuestión de supervivencia, les es mucho más rentable que plantar tomate o maíz. Muchas familias de la sierra sustentan sus hogares así.

Además del tráfico de sustancias tóxicas, este fenómeno ha generado su propia cultura. Scarface, Bin Laden y Pablo Escobar son algunos de los ídolos populares de esta narcocultura que se desarrolla a la par que toneladas de droga cruzan la frontera hacía el norte. Vidas ostentosas que incluyen cementerios de lujos, autos deportivos y hasta armas personalizadas a gusto del portador. Santuarios de Malverde, santo venerado por ser el bandido generoso, son parte de la escenografía urbana que rodea el mundo del narcotráfico. Como así también las camionetas blancas del Cartel circulando por la ciudad a los ojos de la Policía Nacional y Municipal, que por supuesto saben de ellos, pero parte de su subordinación, o su cooperación para obrar, es no “verlos pasar”. Porque claro está, para que este manejo impune sea posible, la corrupción ha de atravesar todo tipo de orden y estructura institucional.

Las condiciones climáticas de la sierra sinaloense son ideales para la cosecha de la planta de cannabis y la amapola real, sumado a que los 600km que separan Sinaloa de la frontera con el mayor mercado de consumo de drogas en el mundo  son controladas por el propio Cartel. El 25% de las drogas que se consumen en los Estados Unidos de América provienen de la sierra sinaloense. La cosecha de marihuana, la producción de heroína, el tráfico de cocaína colombiana y la maldita metanfetamina son los productos que el Cartel ofrece en 21 de los 32 Estados en los que opera en territorio mexicano. También tienen presencia en todo Centroamérica, Colombia y por supuesto Estados Unidos y España, sus principales comprados. Para garantizar toda esta operatividad, 15mil hombres se encargan no solo de producir y distribuir, sino de garantizar la seguridad para toda la organización. Siempre teniendo en cuenta, que el que “meé fuera del cesto, lo pagará con su vida”. Todo esto incluye traiciones internas, como externas. Los conflictos con los distintos Carteles son varios, como con el Cartel de Tijuana o el Cartel del Golfo. Pero también la búsqueda de socios y aliados se torna fundamental para el control de las fronteras. En eso entra a jugar el Cartel de Juárez como principal socio.

En Mazatlán es posible encontrar ese vínculo cotidiano con las drogas en todos los ámbitos. Desde el familiar de algún amigo que se encarga de cosechar en la sierra, o alguno que trabaja como “alarma” para los narcos, o sino alguna buchona, aquellas mujeres que desarrollan sus vidas al lado de un narco subordinando su vida a la demagogia de un traficante de drogas basándose en la vida suntuaria de este. El clima que se vive en la actualidad suele caracterizarse como “convulsionado” por las balaceras que tienen lugar entre distintas facciones disputándose zonas de influencia desde la extraditación del Chapo Guzmán. Aunque eso sí, nadie niega su liderazgo, nadie lo pone en duda. Todos responden a él.

Pero la mayoría de los mazatlecos coinciden en que nada se compara al clima vivido durante el sexenio que gobernó el país Felipe Calderón con el PAN (Partido de Acción Nacional). Entre el 2006 y el 2012 121 mil civiles murieron por “la guerra al narcotráfico” que él Presidente de la República de México le realizó a los cárteles. Ninguna de sus soluciones disminuyeron la violencia, al contrario, potenciaron el crimen contra cualquier civil. El miedo que los mazatlecos sintieron durante aquel tiempo a la hora de salir a la calle a realizar cualquier actividad pasó a ser parte de la cotidianeidad. Fue naturalizado el miedo a que ocurra una balacera. Desde tiroteos en el medio de un shopping como La Gran Plaza hasta en una tienda de jugos en pleno centro. Todo para disputar la plaza, es decir, la droga de quien vas a vender. A quien vas a responder. Hoy nadie recuerda con alegría aquellos años, y a pesar que la violencia narco no ha cesado, ha disminuido contra los civiles de manera sustancial.

 ¿Pero qué es lo que hace que la línea entre el mundo de los civiles y el narcotráfico sean tan delgada en Sinaloa? Pues por lo menos, aquí es todo. El mundo del narcotráfico ocupa los lugares que ni el Estado, ni el pueblo busca ganar a estas grandes redes de tráfico de drogas. Es posible encontrar un “punto” (centro de venta de drogas) en todas las cuadras en fraccionamientos como Ciudad Perdida o Cocos XXIII entre otros. La organización que maneja esta asociación ilícita llega al punto que la droga viene “marcada” con un logo que representa a quienes se encargan de su distribución, y también porta un código de barra para su control a través de un scanner. Algo nunca antes visto en una actividad ilícita como esta.

En Mazatlán el tema está instalado de sur a norte, de oeste a este. Todos hablan de drogas, aunque no hayan consumido ni tenido contacto nunca con la droga ni con algo relacionado a ella, pero todos viven esta realidad. La cantidad de tapas de diarios dedicadas a asesinatos por conflictos narcos o a allanamientos de toneladas de drogas es algo cotidiano, como así también la de asesinatos de periodistas por investigar vínculos entre el narcotráfico y funcionarios públicos. La SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) ha denunciado que México es el país donde más se ha asesinado a periodistas. Siete desde la última asamblea de la SIP en Octubre de 2016 hasta la fecha. Se dedican más tapas que a cualquier otra cosa. En un fraccionamiento la mayoría sabe de la existencia de los puntos y señalan que hoy en día, mientras uno no se meta con ellos, los dealers de la zona no generan inconvenientes. De hecho, algunos señalan que los ayudan cuando tienen alguna necesidad. De acá el veneramiento cual Pablo Escobar a fines de los ’80, principios de los ’90 en Medellín. Esto muchas veces se expresa de manera popular en la música y en los barrios. Los narcocorridos que distintos músicos les dedican a sus héroes narcos, son  la actualización de aquellos corridos mexicanos que hablaban de Pancho Villa y Emiliano Zapata. El narcotráfico ocupa aquel lugar que no interviene el Estado. Otorga el primer empleo, le da el dinero para poder comprar los remedios, o mismo garantiza que nadie robe en el barrio. Para los usuarios de marihuana este es el paraíso. El precio de la marihuana, por la gran oferta que hay, es por lo menos la mitad que en cualquier parte del mundo, se puede comprar en cualquier lugar y a cualquier hora.

Por eso, acá en Mazatlán si hay algo de lo que se habla es sobre tráfico de drogas, violencia y dinero. En la calle muchos aplauden, imitan y buscan proyectar sus vidas alrededor del mundo narco. Esto garantiza oportunidades, oportunidades que el propio Estado no otorga en muchos casos. ¿Y qué ocurriría si se legalizase? ¿Qué pasaría si la producción de marihuana y opio pagaran impuestos? ¿Se construirían más hospitales, más escuelas? ¿Acaso el negocio entre los narcos y los políticos es tan fuerte, que la actividad ilícita le es favorable para esta casta corrupta? ¿Sería adecuado para la comunidad debatir la legalización de estas sustancias? Son respuestas que sólo los sinaloenses podrán responder para encontrarle una solución positiva a una actividad que siendo ilegal se ha transformado en el mayor negocio de los encargados por mantener el status quo sistemático.

Deportes| | Entrevista a Adrian Simental

Deportes|                                                                                        | Entrevista a Adrian Simental

“Me considero  un apasionado de esto, un enfermo del fútbol.”

POR MARTIN CARVALHO

Entrenador en la Academia de Dorados en Mazatlán, Adrian Simental es un joven de 22 años que sueña con poder desenvolverse en el mundo del periodismo deportivo. Su pasión por el deporte en general, especialmente por el fútbol, lo llevó a que desde chiquito incursione en los campos de juego de este hermoso deporte. Hoy transmite su experiencia a los más jóvenes entrenándolos y enseñándoles los valores principales de este deporte.
¿Cómo llegas al mundo de la comunicación? ¿Con qué perspectiva llegaste?
Llego a la comunicación por mi gusto de poder exponer mis ideas, mis pensamientos, con la perspectiva de que siempre me ha encantado el fútbol. Entonces ingresé a este mundo con el enfoque de poder darle un sentido, de transmitir lo que sé y lo que me gusta el fútbol, comunicarlo a la gente. Compartir las sensaciones. Que la gente me pueda entender. Mi sueño siempre fue estar en conexión con la gente, con el público, y poder transmitir lo que los deportes en general producen en un continente tan pasional como Latinoamérica.
¿Cuál es actualmente tu relación con el fútbol, y cuál con la comunicación?
Creo que me ha faltado poder plasmarlo en algo empírico. Constantemente estoy informándome y buscando las últimas noticias, las últimas transferencias de las diferentes ligas de, por lo menos los equipos más importantes aquí en México. Eso me ha ayudado a ampliar bastante mi horizonte de enfoque, y ver que tan importante es el fútbol, y no solamente lo que tiene que ver con dentro del campo de juego, sino, otros aspectos que son igual de importantes, como por ejemplo, las directivas, como se maneja un equipo profesional. También, las aficiones. Es algo que me gusta mucho, el poder conocer acerca de las porras, de las barras. Me llama mucho la atención. Tengo varios proyectos que espero consolidar en el futuro, pero en la actualidad, estoy trabajando como entrenador en la Academia de fútbol de Dorados de Sinaloa. Pero mi objetivo es poder generar un contenido que tenga que ver con la comunicación y el deporte.
¿Cómo es tu experiencia como entrenador de los Dorados, teniendo en cuenta que dirigís a chicos que están en una etapa formativa, que a la vez de estar formándose como jugadores de fútbol, también se están formando en su vida?
Es muy gratificante para mí porque primero es algo que no veo como un trabajo y eso es fundamental, y segundo, creo que es padre pero a la vez un reto, un desafío. El poder transmitir lo mucho o lo poco que sé de fútbol. Me considero  un apasionado de esto, un enfermo del fútbol. Todo el día, creo que mi vida gira en torno a ello, entonces trato primero que nada transmitirle los principios básicos del fútbol. Desde un pase hasta como tirar un centro, como tocar un balón correctamente, como moverse dentro de la cancha, las reglas del fútbol. También, teniendo en cuenta que es una etapa formativa se pueden aprender un montón de valores. Desde el compañerismo, dentro y fuera de la cancha, la humildad para poder aprender a llevar el triunfo y la derrota, las dos tienen mucho que ver en la etapa formativa. Tratar de que plasmen estos valores en el campo antes que nada. Soy muy apasionado pero trato de controlarme. No hay que exigirles de más teniendo en cuenta que ellos están empezando. No hay que exigirles algo que ellos no puedan hacer teniendo en cuenta que el rival también juega  y hay muy buenos, entonces hay que ir trabajando poco a poco para que lo entiendan así, no se desesperen y no se desmotiven. Que no pierdan la ilusión y que sigan jugando fútbol, eso es lo fundamental.

domingo, 7 de mayo de 2017

Entrevista de semblanza.


Hoy nos encontramos en la casa de Jetsabel Fabela Rodríguez Guerrero, nos comparte la maravillosa vista que tiene del mar desde su casa, ella es una mujer de 42 años, Martín y su hijo Josué Santiago conforman su familia inmediata.

 Originaria de la Cuidad de México, actualmente vive en tierras mazatlecas, y nos confiesa que el ambiente latino y el mar es lo que más disfruta de Mazatlán, ella dice que vivió 10 años en Cancún y la influencia es más europea.

Aunque ya cuenta con una licenciatura en Teología, se encuentra a punto de terminar una segunda licenciatura en Ciencias de la Comunicación.

Entrevistadora: ¿Qué es lo que le apasiona de las Ciencias de la Comunicación?

Fabela Rodríguez: Para mí todo es comunicación, me refiero que el silencio habla, las miradas dicen mucho, los gestos y las acciones denotan, etc. Somos y tenemos lo que negociamos por medio de lo comunicamos. Que exista una carrera que estudie esto, me apasiona.


E: ¿Qué es lo que la motivó a ingresar a la universidad a su edad?

FR: Terminar siempre lo que se empieza. Hace 17 años empecé la licenciatura y gracias a Dios ya me dio la oportunidad de ya casi terminar.  También ser siempre un ejemplo para mi hijo. Para mí lo laboral no es mi primera prioridad, por ahora, ejercí muchos años para Telcel y ahí apliqué lo que ya llevaba de la carrera. Sé que hay algo muy bueno para mí, como a todas las personas les aguarda también una buena oportunidad.

E: Platícanos de tu familia ¿quiénes la conforman? ¿Tienes hermanos, viven tus padres?

FR:  Mi familia es tan intensa como yo jejeje. Mis dos padres aún viven y seis hermanos más, yo soy “el jamón del sándwich” de los hermanos, o sea tres arriba y tres abajo; y ellos también tienen nombres no tan comunes: Aida, Israel, Isaac, Belem, Joshua y Jericó.

E: ¿Qué es lo que impulsa el día a día de Fabela Rodríguez?

FR: Cada día por muy malo que sea lo tomo como una sorpresa, me pasan cosas increíbles, como pequeños milagros; y cuando son malos días, con el tiempo entiendo porque fueron así y que todo es por mi bien.

E: ¿Cuál ha sido el momento que más ha impactado tu vida?

FR: La dualidad y el contraste. Viví más de la mitad de mi vida para el disfrute de los excesos, malas decisiones y deseos del momento. Ahora una vida de paz, sana, en orden y llena de una cotidianidad simple que llena mi alma.

E: Si tuvieras el poder de regresar el tiempo ¿qué cambiarías?

FR: Nada. Si controlara algo, hubiera sido conocer los preceptos y estatutos de Dios desde muy pequeña. Pero Él llega en el momento correcto a cada persona.

E: Si no fuera en Mazatlán ¿en dónde te imaginas haciendo tu vida?

FR:  En ningún lugar. Conozco a profundidad muchos lugares del mundo y en ningún lugar quisiera estar ahora. Es más, ni siquiera lo había pensado… quizás Ámsterdam por el orden, pero me parecen muy frías las personas. Ya sé, de misionera en un lugar muy lejano.

E: ¿Cuál sería el mayor consejo que le podrías dar a tu hijo?

FR: Seria y es que nunca se aleje del camino de Dios sus caminos son infalibles tanto como sus resultados.

E: ¿Qué significa Dios para ti? ¿Qué sientes cuando la gente niega su existencia y te ve con malos ojos?

FR: Dios es mis pensamientos, mis decisiones, mi vida eterna, mi canto, mi justicia, él es todo para mí, todo lo que me ha enseñado a través de la Biblia para mi es una verdad absoluta.

 Y siento varias cosas:
1.-Sinceramente me gusta, me hace sentir especial porque notan la diferencia por lo que quiera que sea.
2.- Cuando son personas que amo, me da tristeza, ver como no toman la existencia de Dios para sus vidas cansadas y lastimadas.
3.- No me ven con malos ojos a mí, precisamente, lo que no les gusta es que tendrían que cambiar su vida, porque al creer en él, es cambiar.  Prefieren esa vida común que a la mayoría le gusta, claro no todos, hay muchos que me ven con buenos ojos y también han transformado su manera de conducirse.


Es así como Fabela nos confía un poco de su vida, lo que siente y lo que piensa, reflexiona acerca de algunos aspectos y firme en sus creencias nos comparte la visión con la que rige su vida. Nos despedimos de ella, agradeciéndole el tiempo que nos ha brindado.

lunes, 1 de mayo de 2017

COMENTARIO SOBRE EL DOCUMENTAL “CLANDESTINO” DE DAVID BERIAIN.


“Déjate de Breaking Bad y de ficciones porque lo que tengo preparado es pura realidad.” David Beriain.

Por: Lidia Salgado


Nos encontramos en Sinaloa, unos de los estados de la República Mexicana que más está ligado al narcotráfico. Esta zona por el momento y geográficamente es un área codiciada, ruta de trasiego importante para la delincuencia organizada. Somos los mayores productores de drogas, no solo en México, sino en el mundo.

Todo lo que toca el narco, lo erosiona, carcome a las instituciones públicas y engulle la convivencia armónica.

El tráfico de drogas genera divisas millonarias que parecen atraer a cualquiera. La promesa de una vida sin carencias y repleta de lujos, ha seducido a hombres y mujeres, que parecen ignorar que su vida es puesta contra reloj y ante un campo de batalla, donde el más mínimo error, termina por costarles todo.

En el documental se presenta la línea de producción del Cártel de Sinaloa, las actividades ilícitas que se llevan a cabo son un fenómeno expansivo que permea todo a su paso, los tejidos en el ámbito económico, social, cultural y religioso, con Malverde y sus miles de fieles.

Es indescriptible ver tanta impunidad y creerla posible, aunque durante la presentación del documental, se escuchaban algunas risas de fondo, personalmente, me estaba replanteando mi entorno, pensaba en cómo el pasar de los años expuestos a toda esa violencia, logra que ahora formé parte de nuestra vida diaria, lo hemos internalizado a tal grado que ya no sentimos temor ni respeto, fingimos que Sinaloa no es un campo de guerra, nos decimos “si no andas mal, no tienes nada que temer”.

Pero si hay mucho que temer, hay gatilleros sueltos, policías corruptos, plazas en disputas, secuestros, torturas, homicidios, drogadicción, delincuencia, amenazas y muerte. Y no solo se apuesta sobre la mesa una legalización, ¿por qué legalizaremos también la Cocaína y las Anfetaminas?

Aceptar que hay un problema, y no cerrar los ojos ante un “es mala publicidad para el estado, no hablen del narcotráfico”, no es victimizarnos, ni encerrarnos por el miedo que esto nos provoca, sino estar atentos e informados sobre el territorio donde vivimos y amamos.

El narcotráfico y su narco cultura están metidos hasta los huesos en los hombres y mujeres de la población sinaloense. Atacar desde nuestras trincheras, la violencia, el machismo, disolver esa consagración a narcotraficantes como héroes, líderes y jefes ‘deseados’. No dejar que niños, jóvenes y adultos vivan en una orfandad cívica y moral por aspiraciones a pertenecer a dichas organizaciones, es dar un gran paso, recuperar terreno que ahora está en manos de asesinos a sueldo.